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28 mar 2010

She drives me crazy - Fine young cannibals



No importa si es porque una persona nos atrae irremediablemente, si es que tenemos pareja. No importa si es un deseo o un sentimiento. Es algo que debemos disfrutar. Esas ganas de estar con alguien, sin depender de ello, pero sin ocultarlo, sin enterrarlo en nuestro interior.

Cierto que estar "loco" por alguien en ciertas situaciones ha de ser ocultado (pongamos que la otra persona tiene pareja, o es una antigua pareja, o, simplemente, es alguien a quien no le atraemos), pero es una sensación magnífica, siempre que sea bien entendida.

¿Recuerdas esa niña que te traía loco cuando tenias ocho años? ¿Y a ese chico que hacía lo propio cuando tenías dieciséis? Hoy, aquello que sentías al verlos lo recuerdas con cariño, ¿cierto? Quizá sufriste, quizá te hizo feliz, qué más da. Lo viviste. Viviste esas caricias, esos posibles abrazos, imaginar como sería... Puedes darle rienda suelta a tu imaginación, ahi todo es posible.

Y aún hoy te asusta echar la vista atrás y reconocer que fue así, que te gustó aunque salieses con heridas, aunque sintieses que te traicionaban. Pero al mismo tiempo, sonríes. Que raro, ¿verdad?

¿Habrá cambiado esa persona? ¿Que hubiese pasado en caso de haber sucedido otra cosa? ¿Cómo sería hoy mi vida? ¿Habría sido mejor o peor? Son muchas preguntas que tienen una única pregunta. Pero eres tú quien debe descubrirlo. Por tu propia cuenta.

3 ene 2010

Inevitable - ECO



¿Te suena la letra? ¿Lo que describe? Seguramente. Cuando llega ese día en que... "Joder, ¿qué ha pasado con mi vida? Lo tenía todo atado y bien atado y hoy nada es como fue". ¿Te has preguntado en esos momentos acerca de cuanto hacía que no te quedabas en solitario y caminabas sin ayuda? En esos momentos de cambios drásticos, ten en cuenta que... Tu futuro acaba de empezar.


Son momentos jodidos en la vida de una persona. Dejamos de creer en todo, porque ese todo que teníamos ha desaparecido. Y no sabemos donde iremos, que pasará, como acabará todo. Y asusta, llega el miedo a hacer algo nuevo, romper rutinas, pensar en que queremos y como lo queremos. El cuando ya llegará.

A pesar de ese miedo, es un momento idóneo para reconstruir tu vida, destrozar los cimientos y construírlos de nuevo, a tu libre albedrío, formándote de nuevo, recogiendo de entre los escombros aquello que puedas necesitar y adquiriendo aquello que falte y quieras tener. ¿Qué tal empezar por pintar tu casa? Darle un nuevo color. Una gilipollez, pero es un comienzo. Es un modo de empezar a hacer las cosas como tú quieres y que el puzzle que es nuestra vida, empiece a encajar de nuevo. ¿Tus paredes son azules? Dales un nuevo tono. ¿Tu vida es gris? Píntala de nuevo.

Son momentos difíciles los que siguen a cambios de tamaño calibre, pero... Son más que necesarios. Que todo cambie, porque sí, sin motivo. Eso te da vía libre para crear a tu antojo, sin nadie que te juzgue por ello, sólo tú. Suceden cosas, vives nuevas experiencias, fluye tu pensamiento y decides cual es tu nuevo futuro. Está en tus manos el darte ese empujón o quedarte en babia mirando el agua pasar. Supongo que prefieres actuar antes que dejar que la providencia te conceda aquello que deseas.

Son estos momentos en los que todo el pasado parece mejor que el presente y el futuro. Queremos recuperar aquello que nos hizo felices en un momento dado, pero... Son esas experiencias, esas vivencias las que han contribuído a que hoy te encuentres así. No las olvides, pero no vivas de ellas. El aire que respiraste ayer, no es el que respirar hoy, ya lo gastaste y no volverá.

12 may 2009

La senda del tiempo - Celtas cortos






Que levante la mano quien no se haya sentido así en algún momento en su vida. Melancolía, recordando lo que fue y lo que pudo haber sido, pensando en lo bueno que tuvimos, en aquello que se fue.

Añorar el pasado, sentir que cualquier tiempo pasado fue mejor. Y miramos atrás, en unos casos sonreímos, en otros lloramos. Rara vez deja indiferente el recuerdo que nos pasa por la mente en esos momentos. Otras veces sentimos lo que nombramos anteriormente, "todo tiempo pasado fue mejor". Y no le vemos sentido al hoy, al presente. Por supuesto, el futuro carece de importancia, pues no queremos que llegue. Queremos recuperar el segundo que ya pasó, corregir aquel error que cometimos. Sentimos que no somos quienes fuimos.

Ese es el momento perfecto para recordar que cualquier tiempo pasado no fue mejor. Es el momento de recordar que todo momento en nuestras vidas es el mejor. El momento bueno, el momento malo. Ese momento en que nos divertimos y no queremos que acabe, ese momento malo que nos hunde y queremos que acabe lo antes posible. Esos son nuestros mejores momentos, todos. 

Cada segundo cuenta, cada paso en nuestras vidas nos forma, nos pule y nos hace brillar cada vez más. Siempre que así lo deseemos. Los momentos malos nos hacen más fuertes, de ellos aprendemos a no repetirlos. Los momentos buenos nos muestran aquello que somos capaces de hacer, aquello que somos capaces de sentir (igual que un mal momento también nos muestra aquello que sentimos).

Despreciar nuestro pasado es despreciar nuestra vida presente. Vivir con nuestra mente en el pasado, es despreciar nuestra vida presente. Es el primer paso para enterrar nuestro futuro, a menos que cambiemos.

Cualquier momento de nuestra vida es tan bueno como cualquier otro para ese cambio.

7 may 2009

Bajo la luz de la luna - Los Rebeldes



Qué recuerdos, qué momentos... ¿Lo recordáis? Sí, ese momento, con esa persona. Ese instante que no debía acabar nunca y siempre quisistéis repetir, pero que fuese exactamente igual. Sin embargo;

Bajo la luz de la luna,
me dijiste adiós.
Con lágrimas en la cara,
me rompiste el corazón.

Casi todo lo que empieza, acaba. Mil motivos pueden provocar ese final. Realmente, en el fondo, no importan esos motivos. Antes o después, vuelan de nuestros corazones, de nuestras mentes. Finalmente, salvo en casos de personas rencorosas y que no aceptan haber perdido a su pareja, personas que no aceptan que en su vida sucedan cosas que ellos no quieren, sucede que...

Y yo se que nunca olvidaré,
que bajo la luz de la luna, yo te amé.

Recordamos, sonreímos al recordar. Sonreímos porque el rencor, además de ser una estupidez, es una suerte de sentimiendo que no sirve de nada. Bueno, quizá sí sirva de algo, para amargarnos la vida y seguir dándole vueltas a "que mala persona es, con todo lo que yo he hecho" y demás sandeces.

Pero dejemos de lado esa parte negativa. No hay motivo para renegar de esos momentos que tanto nos hicieron sentir. No hay razón para ello. Siempre que no nos dañen, que no los recordemos con tristeza, por "aquello que perdí". Son recuerdos que nos han formado como personas, que compartimos con una persona que significó mucho en nuestra vida y siempre será parte de ella. Independientemente de como fuese el final de esa historia, es indefectiblemente, parte de nuestras vidas.

Tampoco hay motivo para enterrar esos recuerdos. Ni para forzarnos a olvidarlos. ¿Porqué ha de ser negativo mirar hacia atrás? 

En vuestro caso, ¿Preferís no mirar atrás? ¿Preferís enterrar esos recuerdos o, más bien, tenerlos como una parte de vuestra vida digna de recordar?

19 feb 2009

Después de brindar - Ariel Rot



Os dejamos a continuación la letra de esta canción. Sólo pincha sobre el botón "mostrar".

Spoiler


Ahora deseamos preguntaros una cosa. ¿Cuántas veces habéis mirado hacia atrás en vuestra vida? Seguramente habréis recopilado aquellas imágenes, aquellos momentos que, por un motivo u otro os marcaron.

Como aquel día en que soñásteis ser una estrella del deporte, de la música, una eminencia en aquel campo que os atraía. Y os esforzásteis. En una gran mayoría de los casos, en vano. Por un motivo u otro, ajeno a vuestra voluntad o no, se truncó ese sueño, esas esperanzas.


"Y es que no hay nada más triste
que recordar los sueños del pasado,
para comprobar que poco se cumplió
de lo que habíamos soñado."

Nosotros decimos: "Sí, hay algo más triste, recordar esos sueños con tristeza." ¿Por qué no recordarlos con alegría? Se cumpliesen o no todos ellos, son vivencias que hemos tenido, experiencias de las que debemos aprender, buena parte de quienes somos, son esas experiencias que fueron traumáticas. Ya no sirven lamentaciones, no tienen sentido.

Era la ilusión de tu vida. Perfecto. Ahora bien, ¿Y que más da? Como has leído, ERA la ilusión de tu vida.

Sin embargo, ¿Cuántas supuestas ilusiones han sido fruto del capricho de una persona? ¿Y de tu propio capricho? ¿Qué nos dices de ello?

Por último, os lanzamos el guante, esperamos que lo sepáis (y queráis) recoger.

¿Qué sientes al recordar aquellos sueños?