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25 abr 2010

Dos caras distintas - Los Secretos



Quizá no sean muchas las veces en que podemos encontrarnos con personas que cumplan con esa definición, personas que tengan dos caras distintas.

Seguramente no sea algo premeditado, simplemente algo que sucede. Igual que en cada cual de nosotros existen aspectos de nuestras vidas que pueden resultar molestos para otras personas.

Pero no comprendemos porque sucede esto. Porque un día decir lo que sea resulta positivo, pero al día siguiente es negativo. Nos inquieta el darle vueltas a ello, reconcomernos la mente pensando porque ayer su comportamiento, sus palabras eran de un modo y hoy, sin que nada suceda, es el contrario. Si el segundo día es el de la cara positiva, es cojonudo, pero cuando sucede a la inversa, no lo comprendemos.

Bien, tanto de un modo como otro, es inquietante. ¿Cómo afrontar esto? ¿Pasar olímpicamente de quien se comporta así? No es una opción. Pero intentar disfrutar cada vez de la parte positiva, mientras se trata de evitar que resurja la parte negativa tampoco es vida.

Con alguien así, por crudo que parezca (que lo es), o decides quedarte a su lado, o decides alejarte, pero no juegues a intentar evitar que aparezcan las dos caras. Ambas caras son parte de esa persona que está a tu lado, esas dos caras son las que, en conjunto, te han atraído, las que hicieron que te fijaras en esta persona y que quisieses compartir vuestras vidas.

Pedirle a alguien que cambie, cuando no quiere hacerlo, es un error tremendo, hacerle comprender que si sigue con ese tipo de comportamiento (siempre que seamos leales y honestos en nuestras palabras), puede ayudar a que todo mejore y dicha relación mejore.

Pero enfadarnos, encerrarnos en el "no hay quien te entienda", chantajear con los "o cambias o te dejo", mierda, no sirven de nada, con ello sólo se consigue aumentar la inquietud de la otra persona, quien ya es consciente del daño que puede estar haciendo en su relación con su actitud.

Si algo se fuerza, acaba por pasarse de rosca, pero si se maneja con suavidad, si se maneja con mano izquierda, buscando el bien común, puede dar unos resultados que pueden sorprender a más de uno.

16 abr 2009

Cambio de planes - Los Secretos



Hoy empecé a guardar todas sus cartas,
las fotos que encontré y algunas lágrimas,
pero al tratar de juntar en una caja
todo lo que me dejó olvidé cerrarla.

¿Porqué tantas veces olvidamos que somos la parte central de nuestras vidas? ¿Porqué no recordamos que el pasado sigue ahí, no cambiará, pero es eso, pasado? Éste nos servirá siempre para recordarnos quienes somos. Es la parte de nuestras vidas que, con sus etapas, conforma quienes somos hoy. No existe nada más en ese pasado.

Sin embargo, son muchas las veces en las que rescatamos ese pasado, queremos recordar, queremos traer a nuestras mentes momentos del pasado, pero...

Y a veces sin querer, cuando todo está en calma,
la sombra del dolor asoma su cara.

Y recordamos. Y vienen a nuestra mente más que recuerdos. Llegan sentimientos que nos dañan, hacen llorar, pensar aquello de "cualquier tiempo pasado fue mejor". ¿Qué ganamos con ello? Sin miedo a equivocarnos, decimos que, con ello, no se gana nada. 

Hemos cometido un error. Sí, ganamos algo, si queremos. Aprendemos.

¿Cómo podemos evitar esto y dejar que el pasado represente únicamente su función? La de recordarnos quienes somos mientras seguimos caminando hacia delante, formándonos cada día. La respuesta está en la misma canción.

Hoy tengo que dejar su castillo en el aire,
pisar el suelo, aceptar un cambio de planes.

Porque nuestra vida no será siempre la que tenemos hoy, porque cada día cambia, cada minuto de nuestra vida cambia nuestra vida. Hagamos que, al menos, el cambio se produzca por nuestra propia decisión, pensando en nuestro propio bien.

¿Acaso alguien pretende seguir viviendo el pasado en su presente? ¿O cree que enterrándolo no aflorará nunca más esa experiencia que tanto le marcó? ¿Es sano mantener esa dependencia hacia cosas ya vividas y que nunca volverán?